cómo aparece y desaparece a su antojo, cómo oscila con los días de sol y los de lluvia, cómo, de pronto, se convierte en tu armadura y cómo, seguidamente, es tu punto flaco...
Es curioso como va tomando forma a lo largo de tus años, y cómo aprendes a respetarla casi cuando está a punto de mudar a 'la última'...
Moldeé un día mi voluntad, y la convertí en mi principio.
Mi principio se convirtió en infinitivo, el infinitivo dijo querer, el querer se transformó en poder, y desde entonces existe la felicidad.
...intentan penetrar en tu piel, atravesando cada una de sus capas, invadiendo tus células, y llegando a tu cerebro, iluminan tus ideas.
Haces de luz de algún astro bondadoso que percibió lo perdido que anduviste...que quiere guiarte, ayudarte en el tortuoso y pedregoso camino que es tu propio interior...
para que puedas rebrotar, volver a nacer, volver a ser tú...
para decirse a sí mismo que un día dejó de ser astro para convertirse, también, en iluminado.