viernes, 27 de marzo de 2009

A un pueblo pesquero...



- ¡No seas embustera! - me decías.

¿Y ahora quien es el embustero?

Si en realidad todo en torno a ti ahora es falso.


Todo el mundo dice que te has ido,

que si un señor viene a despedirte ante nosotros,

e incluso hay bandas estúpidas rodeando complementos florales

y toda esa parafernalia que seguramente tú no hubieras aceptado.


Te hubieras quedado en la puerta conmigo recordando, tal vez,

aquella vez que un cura me echó de la iglesia...y nos reiríamos de mis dieciséis años.


Pero no, tuviste que seguir la corriente a todos,

incluso al que se estaba inventando cosas sobre tu vida...


De todos modos no me importa,

sé perfectamente que todo es una mentira.

Tú no te has ido a ninguna parte,

¿por qué todo el mundo se empeña en pensar lo contrario?

Te creía con un mayor poder de convicción,

de hecho creía que el mío lo heredé de ti, y si no eso exactamente, algo muy similar.


En fin, me es indiferente lo que aquí se respira,

por eso me salgo a la escalera en este día gris del mes de marzo,

e intento que tu presencia permanezca intacta,

lo intento y casi lo consigo...




Lo intento...y lo consigo.

domingo, 1 de febrero de 2009

Aparentemente seguros






















Aparece el temor,
infundado
,
como si nada,
como si hubiera estado ahí desde hace algún tiempo...


Pero al igual que la pasión,

te recuerda que sigues vivo,
que el cuerpo sufre,
que el estómago puede encoger,
que las manos, en ocasiones, tiemblan...

El hambre desaparece,
y se alimentan tus tripas sólo de un manojo de nervios de cosecha tardía.





Vuelve la preocupación,
infundada,
perdida en la mente de otra persona,
intentando encontrar un pensamiento que quisieras hacer tuyo.

Y sólo encuentras tu desaparición,
pues no siempre los pensamientos son libres,
no siempre los pensamientos son sólo de uno...

domingo, 14 de diciembre de 2008

De Seda




Han vuelto las mariposas.

O quizás no hayan vuelto, simplemente han llegado.



O sólo están aquí porque acaban de mutar,
creando en el oscuro y sedoso exilio sus vistosas alas.


Hay miles de ellas. En todas partes.

Y no sólo están en el aire, también dentro de mí.
Y por eso creo que ayer, tal vez, comí gusanos...



(¿te apetece un puñadito?)

jueves, 27 de noviembre de 2008

Maleable



Es tan frágil la voluntad, que asusta...

cómo aparece y desaparece a su antojo,
cómo oscila con los días de sol y los de lluvia,
cómo, de pronto, se convierte en tu armadura
y cómo, seguidamente, es tu punto flaco...



Es curioso como va tomando forma a lo largo de tus años,
y cómo aprendes a respetarla casi cuando está a punto de mudar a 'la última'...


Moldeé un día mi voluntad,
y la convertí en mi principio.

Mi principio se convirtió en infinitivo,
el infinitivo dijo querer,
el querer se transformó en poder,
y desde entonces existe la felicidad.

martes, 18 de noviembre de 2008

Haces de luz...


...intentan penetrar en tu piel,
atravesando cada una de sus capas,
invadiendo tus células,
y llegando a tu cerebro, iluminan tus ideas.



Haces de luz de algún astro bondadoso
que percibió lo perdido que anduviste...que quiere guiarte,
ayudarte en el tortuoso y pedregoso camino que es tu propio interior...


para que puedas rebrotar, volver a nacer, volver a ser tú...



para decirse a sí mismo que un día dejó de ser astro para convertirse, también, en iluminado.

domingo, 9 de noviembre de 2008

Las redes de la incertidumbre


son las que no te permiten conciliar el sueño cada noche...
ni permanecer despierto durante el día...




y transforman la rutina en algo aún peor...


pierdes el color,
lo que un día fue de un glauco casi imposible
es hoy del bermellón que te atormenta.

martes, 14 de octubre de 2008





Llegó el momento...
llegó rápido y punzante.

Hiriente.
Desconcertante.

Como cada vez que vuelven a aparecer los coletazos de aquella historia...


Y cada una de esas veces te das cuenta de cómo escapa a tu control,
de cómo eres cuando eres débil, cuando eres sólo corazón.
En estos casos la mente, la consciencia y la voluntad son mera decoración, el atrezzo de tu apariencia...


"Las riendas ya se soltaron, amiga..." - me repito a mi misma - "ya es tarde para volver a agarrarlas. Y es mejor que no vuelvas a cogerlas más...simplemente déjate llevar".

Ésto es...el siempre recurrido y consolador autoconvencimiento.
(¡Pero qué poco original, y cuán decepcionante!
¿Cuántas veces habrán de tener lugar para no volver a caer en esta degradante redundancia?)



Sin respuesta, de nuevo...